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Autorretrato [Sandra Gamarra]

Publicado: 2012-04-12

El trabajo de Sandra Gamarra (Lima, 1972) ha mostrado desde sus inicios una exploración de las políticas que gobiernan el registro, el archivo y el catálogo en el arte contemporáneo. Desde su obra se evidencia una preocupación por deshilvanar el misticismo que envuelve al objeto de arte en la era de la apropiación mecánica. En su primera individual en Lima (“Living Room – Puntos cardinales”, Sala Luis Miró Quesada Garland, 2001), la artista -egresada de la especialidad de Pintura de la Pontificia Universidad Católica del Perú- utilizó la técnica del tejido de algodón para cubrir por completo una serie de objetos familiares “encontrados”. La instalación incluía muebles, electrodomésticos, muñecos de peluche y un Volkswagen escarabajo. Su producción en pintura se ha orientado hacia inquietudes similares, como se puede ver en el óleo “Casi de memoria” (1999).

El registro de estas obras se encuentra en exhibición permanente gracias al LiMAC (2002), otro proyecto de Gamarra que desdibuja aún más las fronteras entre arte y discurso. El Museo de Arte Contemporáneo de Lima funciona como un espacio virtual donde la artista no solo se apropia de las obras sino también de los marcos interpretativos que las contextualizan. La inmaterialidad de este museo opera en un doble sentido crítico. Por un lado, evoca la violencia tras el acto de apropiación en general, que se constituye como una suerte de piratería formalizada. Pero también surge como una crítica institucional incómodamente situada.

Su actual muestra en la galería Lucía de la Puente propone una nueva lectura de las relaciones que se tejen entre la artista, su obra, el espacio de exhibición y el espectador. Bajo el título de “Autorretrato”, Sandra Gamarra concibe una narrativa museográfica “didáctica y dictatorial”. En esta oportunidad, se percibe con más fuerza aquello que la artista describe como “la primacía de las letras sobre la plástica”:

“Más o menos, sí que tengo articulada la puesta en escena. Es una narración. Tiene un principio y un fin. Salvo un cuadro que, por una cuestión de espacio no podía caber, se ha mantenido como era la idea original. A la hora de montar e incluso a la hora de pintar, casi todo ya está solucionado en la narración misma.”

La manipulación de su propio trabajo desde hace una década le ha permitido a la artista recurrir actualmente a un archivo propio donde la memoria personal se disfraza de Historia. Es en estas circunstancias que Gamarra Heshiki propone un nuevo tipo

de muestra en la que se combinan elementos autobiográficos, elementos

de la arqueología precolombina y elementos del arte contemporáneo. La primera exposición de este tipo se realizó hace un año en Brasil, según nos cuenta la artista, quien reside y trabaja en Madrid.

“Los últimos años había una conciencia clara de que necesitaba tener un cuerpo de copias que sustentara que pudiera manipularlas desde su propio origen. En “Mantos” (Sao Paulo, 2011) la puesta en escena es muy similar, y es una exposición que me hubiera gustado exponer aquí (en Lima). Por dos razones no la expuse aquí. Por un lado, recuperé el tema del tejido, que es una herramienta, un medio que utilicé aquí en el 2001 para una exposición, que para mí fue muy importante, y mucha gente la recuerda, pero que de alguna manera me estigmatizó y no volví a tejer por eso. Por otro lado, el tema de “Mantos” se acercaba peligrosamente al tema autobiográfico, y eso no es lo que quería todavía.

Mantos (Sao Paulo, 2011), vista de la exposición.

En “Mantos” utilizo los mantos pre-incas, sobre todo los más geométricos en comparación con la pintura de los setentas y sesentas americana, (Rothko, Reinhardt y compañía) y lo que triangula esta secuencia son los mantos que tejía mi abuela cuando yo era pequeña, que no tenían ningún carácter estético, pero como ella reciclaba tejidos anteriores, creaba tejidos abstractos que yo señalo como artísticos. Pero, extrañamente, sentí un poco de sobreexposición y la autocensuré para Lima. Sin embargo, esta muestra (“Autorretrato”) fue mucho más explícita en ese sentido. A veces uno da un paso hacia atrás para dar dos para adelante.”

Al abordar el complejo tema de la identidad, “Autorretrato” juega con la imposibilidad de definirnos localmente sin una mirada ajena que organice las ficciones del mestizaje. La galería se disfraza de museo para confabular tres marcos de interpretación (desde la autobiografía, la arqueología precolombina, y el arte contemporáneo) enlazados gracias a un ácido sentido del humor.  Es así como las pinceladas poco inocentes de Gamarra traen de regreso a Lima los “cuadros de mestizaje” del Virrey Amat, ubicándolos caprichosamente junto a reproducciones de artistas como Gerhard Richter y Rudolf Stingel en los didácticos confines de una vitrina.

El recorrido “museográfico” de la exposición está enmarcado por dos obras que dialogan con la fotografía y el video. Al ingresar encontramos el óleo titulado “Mestizo – Nikkei”, en el que Gamarra-Heshiki ensaya su propio “cuadro de mestizaje” a partir de una fotografía reconstruida. Según nos cuenta su autora, la imagen de la pintura es también un híbrido que surge desde varios registros fotográficos familiares.

Al otro extremo del recorrido se exhibe el video “Que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu mano derecha.” A primera vista, es una pieza que nos muestra la destreza de la pintora con su herramienta de trabajo. Pero nuevas lecturas van surgiendo con cada pincelada, mientras la relación entre el original y la copia se vuelven más problemáticas. “Autorretrato” llega a las costas barranquinas como un reto a la lectura que tenemos de nosotros mismos a través del arte.  Es una exhibición que sin duda llevará a múltiples interpretaciones acerca de lo que el arte contemporáneo representa para una sociedad como la nuestra, tal como lo sugiere el siguiente diálogo, registrado casualmente por mi grabadora en un ambiente de la galería (y reproducido aquí sin permiso explícito de las partes):

-Hola, tú eres Sandra, ¿no? Me encaaanta tu obra, es tan diferente. Me rompe el cerebro y no la entiendo. ¿Qué es lo que querías decir? ¿La búsqueda de uno que trata de imitar al otro?

-Sí , buscarse en el otro, básicamente.

-Y eso está mal… porque uno es uno.

-Mmm…No necesariamente… de eso va, de eso va.

(Pausa incómoda)

-¡Y tu video me fascina!  O sea, también, ¿no? Muy lindo, me encanta tu obra… ¡Solo que está muy cara!

Lugar: Galería Lucía de la Puente, Sáenz Peña 206, Barranco

Fechas: del 21 de marzo al 17 de abril

Horarios: Lun-Vie 11am. a 8pm – Sáb. 11am. a 7pm.

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Diego Fernández-Stoll es licenciado en lingüística y magíster en antropología visual.


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